| Hattrick's Delirium » HT Perlas |

Abstinencia de Hattrick
Nerone_rb TABLA de efectos de desintoxicación de Hattrick (en el ejemplo hemos dejado de jugar el sabado tras el partido): 24 Horas, Domingo. Notamos unas pequeñas ganas de mirar un poco el NG o la conference. Pero por suerte los programas en la tele que hablan de futbol nos sirven de placebo. 48 Horas, Lunes. Las ganas de leer el NG ya son algo serio. Empezamos a mirar el ordenador esperando que Outlook empiece a descargar solo los nuevos mensajes. Siendo el Lunes, las ganas de descubrir si algún abuelete ha perdido decimales son muy fuertes. Desde la ventana me parece ver un gupo de chavales que va hacia la taquilla para comprar su bono al equipo, peor solamente son las monjas del monasterio aquí al lado que visitan la iglesia de la ciudad. 72 Horas, Martes. El día de los amistosos (en Italia). El enfermo se sentará delante del ordenador encendido, el sudor aumentará, el deseo de entrar en el sito de Hattrick se manifiesta en toda su fuerza. Pero no, hay que resistirse! El usuario no fumador empezará a fumas, tras terminar las uñas de las manos. 4 días, Miércoles. La noche nos despertamos de repente, tras haber soñado con nuestro propio portero quien, sentado encima del travesaño, nos cuenta en todos los detalles el amistoso del día anterior. Nos volvemos empapados de sudor hacia nuestra mujer, pero le vemos tumbada en una tumbona mientras nos pide disculpas por el inconveniente. Tiraremos los cigarrillos y empezaremos a fumar hachís. 5 días, Jueves. Por lo menos un par de horas las pasaremos mirando la pantalla, escribiremos la dirección completa pero no tendremos suficiente valor para pulsar el botón “ENTER”. Nos volvemos impulsivos y deshonestos. No tendremos hambre y, terminadas las uñas de las manos, empezaremos con las de los pies, limpios o no no importa puesto que los sentidos han ido al carajo. En la noche soñaremos con el Doctor que, estrechando la mano a nuestro lateral defensivo lesionado +5 le dice “verá que con esto maána tendrá solamente una tirita!”. Oiremos tocar al timbre y nos parecerá que 39 nuevos supporters se apalancan en nuestro salón. Tiramos el Hachís, ya tenemos que pasar a la cocaína. 6 días, Viernes. La noche es una horrible pesadilla, soñaremos en este orden: un mediano que pasa de “extraordinario” a mágico en un santiamén; el estado de forma de los jugadores es en media “Espléndido”; Macao cogido por la desesperación nos pide consejo sobre como alinear la sub20; The Guardian que ya no es un dictador. El carácter empieza a empeorar: nos volvemos peleones, infames e irascibles. Tenemos incluso barba de tres días. Nuestra mujer nos pedirá si queremos salir a dar un paseo por la ciudad y nosotros le gritaremos cabreados que nosotros no somos Marrundo y que las alas tienen que posicionarse ofensivas. Terminada la Cocaína empezamos con el Caballo. 7 días, Sabado. Es el peor día. Por la noche sueñas con promocionar de la cantera en un solo día todos los jugadores de la selección incluidas las reservas. El programa de cura para la desintoxicación nos dice que tendremos que aguantar hasta las 11:46, ultimo momento disponible para la alineación. La salivación es inexistente. Nos levantamos de la cama a las 4:15 de la mañana. El ordenador nos llama modelo sirenas de Ulises. Intentamos resistir. Acabado el caballo intentamos colocarnos escuchando toda la discografía de David Bisbal repetidamente. Las manos parecen troncos, la barba es larga, te miras al espejo y pareces Dunf. Decides cortarte la barba, pero la mano tiembla y la sangre aparece en tu cara a través de las heridas. Solo ahora te das cuenta que estas utilizando la cuchilla de afeitar que tu mujer utiliza para depilarse las piernas. Son las 7:15. Te asomas a la ventana, el sol podría partir las piedras. Ves un tipo sudado que descansa en los escalones de la iglesia: parece tu defensa potente. A las 10:10 suena el teléfono, es tu entrenador; desesperado te pregunta como vais a jugar hoy. Estas confundido, no sabes que contestarle, le preguntas que tal va el estado de forma pero ya no pilla tu móvil y no oyes nada. O a lo mejor era un sueño también antes. Te sientas delante de tu ordenador, escribes la dirección completa, entras en la home page... pero no tienes el valor suficiente para insertar usuario y contraseña. Ya te cuesta incluso ver bien tu entorno, la vista está borrosa, el gordinflón con la chaqueta amarilla que aparece en la Home te parece Monica Bellucci quien, desnuda, te propone maravillas inimaginables a pacto que entres para preparar la alineación. Te levantas y vas a ducharte, utilizando por equivocación el jabón intimo de tu mujer. Ahora son las 11:10. Tu mujer lleva ya tiempo atada y tumefacta en el cuarto de las escobas solo por preguntarte si el café lo querías solo o con leche, los nervios empeoran. Los minutos corren. La situación se está haciendo insoportable. A las 11:30 con un rápido calculo estas convencido de que te dará tiempo controlar todos los cambios y preparar la alineación pero todavía quieres aguantar un poco más. A las 11:37 la home de Hattrick se vuelve enorme y los campos para usuario y contraseña ya ocupan casi toda la pantalla. La taquicardia está a punto de hacer que tu pecho estalle. Lloras. Entre lágrimas por fin es la hora y decides entrar, escribes el usuario, antes de la contraseña miras a tu alrededor que no haya nadie pero para estar seguro bajas también las persianas, son las 11:38, perfecto, aún tienes 7 minutos para la alineación! Le das por fin al enter.... Pasados algunos meses estás en tu celda y piensas que al final 15 años por el homicidio de HT-Bjorne tampoco son demasiados. |